Este video de protesta chilena es de hace más de un año pero me pareció excelente. Una poética manera de protestar. Yo lo pondría copyright a la canción. Sencillamente, excelente.
Frases brillantes y pegadizas, realistas, referentes a las tasas de la universidad: "Pagaré hasta morir" "Hoy día pagaré con plata que no tengo" "y hoy sólo es seguro que endeudado estaré".
"Pa´estudiar me tengo que endedudar (...)Está cara la cuota, la plata se me agota (...)" Forjará mi destino el lucro indebido".
Poesía social debe ser. Le voy a mandar una copia a la Complutense, a ver qué dice...http://www.youtube.com/watch?v=kYEXo4PDCTw&feature=bf_prev&list=ULUYKgYi28dU8
"Lo que se presenta como real es real en sus consecuencias". Estamos rodeados de circunstancias. Unas las buscamos y otras nos vienen dadas; no podemos elegirlas. Todas ellas nos hacen ser como somos, lo que somos. El modo en que entendemos esa realidad forma parte de la realidad misma. Sumerjámonos en ella.
19 de octubre de 2012
La bajada de la ayuda al alquiler y la sociedad desinformacional
La ayuda al alquiler ha sido rebajada en un 30%. Anteriormente era de 210 euros. Ya había sido eliminada para nuevos demandantes (cumplieran o no los requisitos), pero a los jóvenes que la recibían, se les seguía ingresando, con mayor o menor retraso (de hasta 7 meses he llegado a conocer).
En un contexto de crisis y expolio, donde se ha robado y malgastado tanto que las arcas están vacías, es normal y comprensible (incluso) que eliminen determinadas ayudas. Es una faena, una putada, vaya, pero puede ser comprensible (que no es lo mismo que apoyar o defender la idea o que no se nos ocurran infinidad de alternativas de donde sacar esa pasta).
Lo peor de la situación es la falta de información, que no hayan sido capaces de anunciarlo. Me refiero, en primer lugar, a las notificaciones telemáticas. Eso es automático; un email a cada demandante en el momento en que se aprobó la medida. Eso podría permitir la opción de que los demandantes sopesen si la bajada les compensa. Vamos, que si te cumple el contrato en septiembre, y tú conoces la bajada, puedes mirar otras casas (de lo contrario, pasada esa fecha, el contrato se renueva por un año tu casero puede quedarse con tu señal y no sería ilegal. Cierto que esto depende de cada contrato de arrendamiento). Y esta falta de notificación a los interesados es sorprendente, más si pensamos en las recientes cartas enviadas en nombre del Partido Popular (el gobierno, que es quien decide qué se guisa y qué se come en este momento) a los ancianitos agradeciéndoles su voto. En este caso, una notificación telemática, no tiene el mismo coste, ni en dinero (recursos escasitos) ni en tiempo (de este recurso tenemos un poco más, tampoco tanto). Por otra parte, yo no he leído nada sobre la bajada del alquiler, excepto cuando lo he buscado en concreto (y aun así, lo he visto en foros, algún blog y en El Economista y El Mundo, no en otros medios, y me pregunto si es despite mío o es que realmente, a nadie se le ocurrió darle mucha importancia. Tampoco se había quitado recientemente en la propia página del Ministerio donde se informa de la ayuda) habiéndose aprobado en un congreso de ministros en julio, no entiendo la falta de información. Principalmente, la información directa a los interesados. Podría atribuírlo solo a despiste mío, que no leí el periódico ese día (que casualidad que se aprobase en verano), pero tampoco se informa en la página del Ministerio de Fomento. Es más, ni se informa de la bajada ni de que se ha quitado, pues siguen apareciendo formularios y explicaciones para poder solicitarla.
Ya digo que la falta de información en este caso, me parece más una falta de respeto que otra cosa (¿iniquidad o despotismo?). Parece ser que el hecho de que dejen de darte una ayuda no merece ser informado ni avisado. Y a mí se me ocurre que cuando no informamos a los interesados de algo que vamos a hacer y les perjudica, es porque el interesado nos importa 3 pimientos (por ser elegante).
Cierto que si no informas de algo que se va a hacer, te quitas de en medio un montón de protestas, un mal rato, vaya. Pero esto es tan feo como dejar a la novia por mensaje o cambiando el estado en la red social.
Feo, pero feo. Da la sensación de que el "pobre" (no era tan fácil cumplir los requisitos para la Renta Básica de Emancipación) no merece ser informado, no importa. Como es algo que te "dan" (¿en serio? ¿hicieron una colecta en un congreso anterior y pasaron una huchita entre los ministros?) no importa que te lo quiten, y como pobre que eres, agradecido debes estar de que te sigan dando algo.
Si las medidas que se toman no se informan, ¿no somos una sociedad desinformacional? Tanto hablar Castells de la sociedad informacional y de la importancia de la información, y resulta que ahora importa un huevo. La información que tenemos en prensa está mayormente manipulada y partidaria, y la información "neutra" (esto sería informar de un hecho, con unas consecuencias sobre la realidad económica de los individuos) no se da, no existe. ¿La ausencia de información no equivale a debilitar deliberadamente la sociedad, y dentro de ella, a determinados individuos? ¿no es un derecho que me informen sobre las decisiones que me afectan?
Eso sí, me he enterado, por todos los periódicos que pude ver, de que ha sido el cumpleaños de Leticia/Letizia (la del hijo del rey, esa) e incluso de noticias (igual de importantes ) de otros países (si se han casado, si no...chorradas varias) pero no de esto.
¿Será que querían darnos una sorpresa? Pues, querido gobierno, para la próxima, me avisas.
En un contexto de crisis y expolio, donde se ha robado y malgastado tanto que las arcas están vacías, es normal y comprensible (incluso) que eliminen determinadas ayudas. Es una faena, una putada, vaya, pero puede ser comprensible (que no es lo mismo que apoyar o defender la idea o que no se nos ocurran infinidad de alternativas de donde sacar esa pasta).
Lo peor de la situación es la falta de información, que no hayan sido capaces de anunciarlo. Me refiero, en primer lugar, a las notificaciones telemáticas. Eso es automático; un email a cada demandante en el momento en que se aprobó la medida. Eso podría permitir la opción de que los demandantes sopesen si la bajada les compensa. Vamos, que si te cumple el contrato en septiembre, y tú conoces la bajada, puedes mirar otras casas (de lo contrario, pasada esa fecha, el contrato se renueva por un año tu casero puede quedarse con tu señal y no sería ilegal. Cierto que esto depende de cada contrato de arrendamiento). Y esta falta de notificación a los interesados es sorprendente, más si pensamos en las recientes cartas enviadas en nombre del Partido Popular (el gobierno, que es quien decide qué se guisa y qué se come en este momento) a los ancianitos agradeciéndoles su voto. En este caso, una notificación telemática, no tiene el mismo coste, ni en dinero (recursos escasitos) ni en tiempo (de este recurso tenemos un poco más, tampoco tanto). Por otra parte, yo no he leído nada sobre la bajada del alquiler, excepto cuando lo he buscado en concreto (y aun así, lo he visto en foros, algún blog y en El Economista y El Mundo, no en otros medios, y me pregunto si es despite mío o es que realmente, a nadie se le ocurrió darle mucha importancia. Tampoco se había quitado recientemente en la propia página del Ministerio donde se informa de la ayuda) habiéndose aprobado en un congreso de ministros en julio, no entiendo la falta de información. Principalmente, la información directa a los interesados. Podría atribuírlo solo a despiste mío, que no leí el periódico ese día (que casualidad que se aprobase en verano), pero tampoco se informa en la página del Ministerio de Fomento. Es más, ni se informa de la bajada ni de que se ha quitado, pues siguen apareciendo formularios y explicaciones para poder solicitarla.
Ya digo que la falta de información en este caso, me parece más una falta de respeto que otra cosa (¿iniquidad o despotismo?). Parece ser que el hecho de que dejen de darte una ayuda no merece ser informado ni avisado. Y a mí se me ocurre que cuando no informamos a los interesados de algo que vamos a hacer y les perjudica, es porque el interesado nos importa 3 pimientos (por ser elegante).
Cierto que si no informas de algo que se va a hacer, te quitas de en medio un montón de protestas, un mal rato, vaya. Pero esto es tan feo como dejar a la novia por mensaje o cambiando el estado en la red social.
Feo, pero feo. Da la sensación de que el "pobre" (no era tan fácil cumplir los requisitos para la Renta Básica de Emancipación) no merece ser informado, no importa. Como es algo que te "dan" (¿en serio? ¿hicieron una colecta en un congreso anterior y pasaron una huchita entre los ministros?) no importa que te lo quiten, y como pobre que eres, agradecido debes estar de que te sigan dando algo.
Si las medidas que se toman no se informan, ¿no somos una sociedad desinformacional? Tanto hablar Castells de la sociedad informacional y de la importancia de la información, y resulta que ahora importa un huevo. La información que tenemos en prensa está mayormente manipulada y partidaria, y la información "neutra" (esto sería informar de un hecho, con unas consecuencias sobre la realidad económica de los individuos) no se da, no existe. ¿La ausencia de información no equivale a debilitar deliberadamente la sociedad, y dentro de ella, a determinados individuos? ¿no es un derecho que me informen sobre las decisiones que me afectan?
Eso sí, me he enterado, por todos los periódicos que pude ver, de que ha sido el cumpleaños de Leticia/Letizia (la del hijo del rey, esa) e incluso de noticias (igual de importantes ) de otros países (si se han casado, si no...chorradas varias) pero no de esto.
¿Será que querían darnos una sorpresa? Pues, querido gobierno, para la próxima, me avisas.
5 de octubre de 2012
La vida en soledad
Existen un montón de ideas preconcebidas, prejuicios, ideas establecidas en el imaginario social, grabadas a fuego, sobre lo que implica la soledad y el vivir solo. Como una especie de identificación (terrible) con el fracaso. Y por supuesto, con la infelicidad.
Me hace gracia, en relación, la frase de Pascal: “Todas las desdichas del hombre provienen del hecho de que no es capaz de estar tranquilamente, solo, en una habitación”. En este caso viene a ser lo contrario, no tanto una defensa a ultranza de la soledad como opción, sino una crítica aguda a la sociedad como conjunto.
No tanto en los medios como en la calle, se identifica vivir solo con el hecho de estar solo, y por supuesto, triste. La imágen es la de una persona infeliz, enfadada con el mundo, y envidiosa. Sin amigos, sin vida social, sin nadie que le recuerda ni le quiera, como una especie de "merecimiento". No deja de ser como la idea que nos inculcó Disney de que ser feo es un castigo a alguna mala acción, eso de que la cara es reflejo del alma (así que si eres modelo, eres algo así como una Teresa de Calcuta encubierta).
Dentro de estos solitarios (que parece, no son fruto de elección personal, sino más bien de exclusión) la posición de la mujer es aún peor; una mujer que vive sola, y me refiero a las mujere de mediana edad, es una "Solterona", una mujer no querida (por eso está sola, nunca por propia elección). En el caso del hombre la idea es un poco más atractiva (es un soltero de oro, aunque en el fondo es porque no ha encontrado a la mujer adecuada) al menos hasta la tercera edad, parece ser, pues entonces, de ligón empedernido, pasas a ser una especie de Scrooge dickensiniano. Recuerdo la película "Divorcio a la americana" (1965) que mostraba la envidiable vida de un hombre que vivía solo, frente a las preocupaciones de un hombre viviendo en familia. Sin embargo, cuando la mujer se quedaba sola, era más bien fruto de sus malas acciones (por, entre otras cosas, caprichosa) y una especie de castigo insoportable. Imagino que la idea es que, a los 60, el hombre que elige vivir solo se convierte en ese otro ser malvado y casi ermitaño tipo Scrooge (sí, el de Dickens) que odia a la gente, especialmente en Navidad, mientras que la mujer, tiene esa transición mucho antes, a esa en la que nos dicen "se pasa el arroz".
Sí, yo estoy dando referencias de los años 60, pero es que, a pesar del tiempo pasado, la imagen actual no se distancia tanto de aquellas. Nuestros políticos ven la maternidad como una especie de necesidad para ser mujer (y la maternidad es el paso imprescindible, parece, para evitar esa terrible soledad).
La gente (siempre como conjunto, los casos particulares son otra cosa, aunque, claro, particulares) se empeña en tener hijos (si, tras tener una pareja) como solución a problemas presentes y futuros: malestar de la pareja (claro, un hijo lo soluciona todo, tipo asesor matrimonial en mini), como solución a problema personal (el aburrimiento, para mí, motivo casi tan malo como el de querer arreglar una pareja que se rompe). Como una amiga me dijo hace poco, convencidísima "cuando enfermes tu trabajo no irá a verte al hospital" como argumento base para tener una pareja y, a posteriori, una familia (marido, hijos, y perro o tortuga al menos). No nace tanto de un deseo, como de evitar una serie de problemas que creemos, vendrán a continuación. Egoísmo y miedo.
En algunos lugares de África, a las personas que morían sin descendencia, los enterraban con una piedra en la mano. La idea que subyacía era "con nada viniste, y con nada te vas, pues esto es lo que dejas".
Aquí, en mi España querida, tener hijos se convierte en una excusa tras la que esconderse. Y no digo que la gente no quiera a sus hijos, no, lo que digo es que no tengo claro que el motivo sea el idóneo, pues se tienen, como la pareja, más por un miedo a una soledad que no conocemos, pero sobre la que tenemos un montón de ideas espantosas. Por eso de "morir solo". Cuando me dicen eso, no se si se refieren al momento de agonía o al del entierro. Que digo yo, que una vez que te has muerto, qué más te da. Y que si te estás muriendo, si tienes dolores, ¿quieres tener cerca a los tuyos o a un buen médico? Como todavía no me he muerto, no tengo la más remota idea, pero siempre creí en los calmantes...
Me hace gracia, en relación, la frase de Pascal: “Todas las desdichas del hombre provienen del hecho de que no es capaz de estar tranquilamente, solo, en una habitación”. En este caso viene a ser lo contrario, no tanto una defensa a ultranza de la soledad como opción, sino una crítica aguda a la sociedad como conjunto.
No tanto en los medios como en la calle, se identifica vivir solo con el hecho de estar solo, y por supuesto, triste. La imágen es la de una persona infeliz, enfadada con el mundo, y envidiosa. Sin amigos, sin vida social, sin nadie que le recuerda ni le quiera, como una especie de "merecimiento". No deja de ser como la idea que nos inculcó Disney de que ser feo es un castigo a alguna mala acción, eso de que la cara es reflejo del alma (así que si eres modelo, eres algo así como una Teresa de Calcuta encubierta).
Dentro de estos solitarios (que parece, no son fruto de elección personal, sino más bien de exclusión) la posición de la mujer es aún peor; una mujer que vive sola, y me refiero a las mujere de mediana edad, es una "Solterona", una mujer no querida (por eso está sola, nunca por propia elección). En el caso del hombre la idea es un poco más atractiva (es un soltero de oro, aunque en el fondo es porque no ha encontrado a la mujer adecuada) al menos hasta la tercera edad, parece ser, pues entonces, de ligón empedernido, pasas a ser una especie de Scrooge dickensiniano. Recuerdo la película "Divorcio a la americana" (1965) que mostraba la envidiable vida de un hombre que vivía solo, frente a las preocupaciones de un hombre viviendo en familia. Sin embargo, cuando la mujer se quedaba sola, era más bien fruto de sus malas acciones (por, entre otras cosas, caprichosa) y una especie de castigo insoportable. Imagino que la idea es que, a los 60, el hombre que elige vivir solo se convierte en ese otro ser malvado y casi ermitaño tipo Scrooge (sí, el de Dickens) que odia a la gente, especialmente en Navidad, mientras que la mujer, tiene esa transición mucho antes, a esa en la que nos dicen "se pasa el arroz".
Sí, yo estoy dando referencias de los años 60, pero es que, a pesar del tiempo pasado, la imagen actual no se distancia tanto de aquellas. Nuestros políticos ven la maternidad como una especie de necesidad para ser mujer (y la maternidad es el paso imprescindible, parece, para evitar esa terrible soledad).
La gente (siempre como conjunto, los casos particulares son otra cosa, aunque, claro, particulares) se empeña en tener hijos (si, tras tener una pareja) como solución a problemas presentes y futuros: malestar de la pareja (claro, un hijo lo soluciona todo, tipo asesor matrimonial en mini), como solución a problema personal (el aburrimiento, para mí, motivo casi tan malo como el de querer arreglar una pareja que se rompe). Como una amiga me dijo hace poco, convencidísima "cuando enfermes tu trabajo no irá a verte al hospital" como argumento base para tener una pareja y, a posteriori, una familia (marido, hijos, y perro o tortuga al menos). No nace tanto de un deseo, como de evitar una serie de problemas que creemos, vendrán a continuación. Egoísmo y miedo.
En algunos lugares de África, a las personas que morían sin descendencia, los enterraban con una piedra en la mano. La idea que subyacía era "con nada viniste, y con nada te vas, pues esto es lo que dejas".
Aquí, en mi España querida, tener hijos se convierte en una excusa tras la que esconderse. Y no digo que la gente no quiera a sus hijos, no, lo que digo es que no tengo claro que el motivo sea el idóneo, pues se tienen, como la pareja, más por un miedo a una soledad que no conocemos, pero sobre la que tenemos un montón de ideas espantosas. Por eso de "morir solo". Cuando me dicen eso, no se si se refieren al momento de agonía o al del entierro. Que digo yo, que una vez que te has muerto, qué más te da. Y que si te estás muriendo, si tienes dolores, ¿quieres tener cerca a los tuyos o a un buen médico? Como todavía no me he muerto, no tengo la más remota idea, pero siempre creí en los calmantes...
14 de agosto de 2012
El paro en Madrid
El paro en la Comunidad de Madrid para el segundo trimestre del año, que es el más fiel, por no estar afectado por los contratos basurilla temporales de la hostelería y comercio propios de verano y navidad, es del 18,86.
Estamos en el paro registrado más alto hasta el momento.
Sí, es poco profundo y tiene poco análisis, pero sinceramente, me apetecía ponerlo. Este es un reflejo real del todo, de la sociedad (económica) que tenemos.
Estamos en el paro registrado más alto hasta el momento.
Sí, es poco profundo y tiene poco análisis, pero sinceramente, me apetecía ponerlo. Este es un reflejo real del todo, de la sociedad (económica) que tenemos.
11 de abril de 2012
Cuando todo es mentira
Cuando eres consciente de estar metido en la espiral de mentiras que es nuestra sociedad de hoy, ¿qué haces? ¿Cómo escapas de la competición política que sólo tiene premio para ellos? ¿Cómo dejas de ser el ganado al que exprimen y explotan mientras roban sus colegas descaradamente, cuando no ellos mismos?
Mientras unos se preocupan por el hambre, por las carencias, otros lo hacen solo por avanzar en una espiral de poder. Y mirando a unos y a otros, no queriendo ser parte de ninguno de esos equipos, las opciones son limitadas, prácticamente nulas.
Trabajar se está convirtiendo en un artículo de lujo; el transporte público y la gasolina/diesel suben descaradamente. Los trabajos cada vez más lejos, los horarios partidos, imposibles, el ocio más caro. Comer fuera de casa, un menú, es un lujo depende de en qué zona, las dificultades para conciliar trabajo y vida familiar son cada vez mayores. La búsqueda de alternativas es cada vez más difícil y ofrece opciones escasas.
Mientras tanto unos cuantos se nutren de poder (reyes de los pobres) y de dinero y en el otro extremo familias enteras mueren de hambre. Primer mundo y tercer mundo, países emergentes. Conceptos cada vez más abstractos que no muestran la realidad de lo que hay detrás.
Unos pocos mucho más ricos, unos muchos cada vez más pobres.
Mientras unos se preocupan por el hambre, por las carencias, otros lo hacen solo por avanzar en una espiral de poder. Y mirando a unos y a otros, no queriendo ser parte de ninguno de esos equipos, las opciones son limitadas, prácticamente nulas.
Trabajar se está convirtiendo en un artículo de lujo; el transporte público y la gasolina/diesel suben descaradamente. Los trabajos cada vez más lejos, los horarios partidos, imposibles, el ocio más caro. Comer fuera de casa, un menú, es un lujo depende de en qué zona, las dificultades para conciliar trabajo y vida familiar son cada vez mayores. La búsqueda de alternativas es cada vez más difícil y ofrece opciones escasas.
Mientras tanto unos cuantos se nutren de poder (reyes de los pobres) y de dinero y en el otro extremo familias enteras mueren de hambre. Primer mundo y tercer mundo, países emergentes. Conceptos cada vez más abstractos que no muestran la realidad de lo que hay detrás.
Unos pocos mucho más ricos, unos muchos cada vez más pobres.
26 de marzo de 2012
"¿Ha estudiado una carrera? ¡Oh, no! Entonces es un vago"
Me cansa un poco (mucho, en realidad) leer esa extraña “culpabilización”
del que ha estudiado.
Sí, me refiero tanto a la creencia de que estudiar / haber
estudiado implica haber estado en casa tocándose las narices. No, la
posibilidad de compaginar trabajo con estudios existe. Eso no quiere decir que
después te lo valoren.
Por poner un ejemplo, y como diría un profesor que tuve,
exponiendo un curriculum que nadie ha solicitado, trabajé durante toda mi
carrera. En ocasiones más horas semanales (superando las legales, por
compaginar dos trabajos de media jornada) en ocasiones menos. Dependiendo del
contrato que tuviese en ese momento (tras una primera experiencia sin contrato,
porque ya en aquél entonces te decían “Es que no tienes experiencia previa”).
El tiempo para estudiar se saca de reducir el salir y la
vida social, apagas la tele para siempre (un gran acierto, sea dicho) y te lo
quitas de dormir, incluso. O te inclinas hacia el cálculo; sí, cursos
factoriales y estrategias de división de asignatura; de esta me examino en
junio, de esta en septiembre, y pasando tus vacaciones en la biblioteca en vez
de en Benidorm haciendo botellón a pie de playa. Pero hasta aquí, solo es
anécdota.
Lo que me fastidia es leer y oír esa especie de tendencia a
la culpabilización de los que han estudiado. Hoy, a tenor de un artículo en
público (http://www.publico.es/dinero/427212/aumentan-los-jovenes-con-estudios-superiores-en-puestos-de-limpieza
) algunos usuarios opinan que eso es culpa de los propios jóvenes, por no haber
estudiado un oficio, o porque, como dice uno “Pues si yo tuviera una empresa y se me diera el caso de tener que
elegir entre contratar a un profesional que en su currículo incluye haber
trabajado en limpieza, y otro, aun con mayor preparación, que ha sesteado en
casa de mama y papa, no tengo ninguna duda de a quién contrataría”. Es decir, se asume que estudiar es igual a
sestear. A no querer trabajar. A no valer para el trabajo. Y en casa de papa
y mamá, ni se te ocurra venir de hogares desestructurados. Me pregunto yo si
esos mismos señores/as conocen la tasa de paro de aquellos que han estudiado un
oficio. ¿tienen curro? , ¿de lo “suyo”?, ¿cuánto cobran? Y es que no se cuándo
narices vamos a darnos cuenta de que lo que está mal es la estructura del mercado
de trabajo, que no es capaz de absorber a toda la población en épocas de
alcismo económico, cuanto menos en situaciones de crisis. Que existe una causa
estructural, por la que no se contrata al que estudia sino al que tiene mejor
nombre a sus espaldas o por maquinaciones estratégicas. Ejemplo clarísimo; en
Andalucía el PP ha contratado a Juan José Cortés (padre de la niña MariLuz)
como “asesor y su labor se centrará, fundamentalmente,
en asuntos relacionados con barrios con problemas de exclusión social”(Público,
21/03/2012). Es decir, para un trabajo para el que suelen
exigir años de preparación y de experiencia (licenciatura, máster, incluso
doctorado y publicaciones sobre el tema) eligen a un señor que puede ser
convertido en producto de marketing, estrategia de atracción de votos donde las
haya.
Me parece de todas formas, que se crea una
especie de división enfrentada entre “nosotros y ellos”, en las que cada
colectivo parece alegrarse de los males del otro: “Ese no tiene trabajo porque
No HA estudiado” frente a: “Ese no tiene trabajo porque HA estudiado”. Como ejemplo de lo primero, otra
anécdota; durante mi trabajo, como dependienta, una señora dijo a su nieto: “¿Ves
como tienes que estudiar, hijo? Si no luego vas a estar como esta señorita,
trabajando aquí”. Totalmente verídico.
Sobre la juventud y LOEWE
El anuncio de Loewe no le parece a nadie real. Pero me he encontrado una definición de Zárraga (no el ex-futbolista, sino el sociólogo) que, en realidad, da la razón al anuncio.
"en una sociedad como la nuestra, donde la familia representa un papel fundamental en la reproducción de los agentes sociales, las condiciones concretas en que viven los jóvenes, su proceso de juventud depende directamente de las condiciones familiares, determinadas en gran medida por la clase social".
Y es que, como dicen dos de las "protas" del spot publicitario, la palabra Loewe (y su simbolito) les recuerda a su abuela. Vamos, que en una época en la que en España como norma general se pasaba hambre, sus abuelas llevaban abrigos de visón. Así que, por mucho que hablemos de ascenso social entre generaciones, seguimos en la línea de siempre. Y si tu abuela pudo pagar un Loewe, tú también podrás. Y en ese sentido, el anuncio refleja UNA realidad; la de que existen jóvenes que pueden permitirse ese estilo de vida.
Yo de mi abuela tengo el recuerdo del arroz con leche.
"en una sociedad como la nuestra, donde la familia representa un papel fundamental en la reproducción de los agentes sociales, las condiciones concretas en que viven los jóvenes, su proceso de juventud depende directamente de las condiciones familiares, determinadas en gran medida por la clase social".
Y es que, como dicen dos de las "protas" del spot publicitario, la palabra Loewe (y su simbolito) les recuerda a su abuela. Vamos, que en una época en la que en España como norma general se pasaba hambre, sus abuelas llevaban abrigos de visón. Así que, por mucho que hablemos de ascenso social entre generaciones, seguimos en la línea de siempre. Y si tu abuela pudo pagar un Loewe, tú también podrás. Y en ese sentido, el anuncio refleja UNA realidad; la de que existen jóvenes que pueden permitirse ese estilo de vida.
Yo de mi abuela tengo el recuerdo del arroz con leche.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)